Es 27 de diciembre, pasaron 2 días de navidad, una navidad que fue un peor es nada, esta vez no lloré pero sentí claramente la soledad en el ambiente a partir de las 12:30 bueno sí, la felicidad y la unión duro media hora fue el milagro navideño de todos los años pero que otra cosa mas lindo puede haber, nació el niño Jesús. Bueno faltan 5 días para el próximo año nuevo, el viejo se va, que puedo decir de ti, serás difícil de olvidar o tal vez, nunca lo haga. Me pregunto en que momento todo cambió, a partir de que momento mi vida se convirtió en un camino con altos y bajos, qué puedo decir de este año demasiados bajos.
Vaya, ahora sale sol en las mañanas, odio despertar con su típico rayo que entra por mi ventana solo a interrumpir mi momento de tranquilidad y bueno, da comienzo a un nuevo día, lo mismo de siempre con la diferencia que duermo 6 horas mas de las que dormí todo el año, ya no tomo desayuno y veo una novela mexicana en las mañanas, que buenas vacaciones.
Siento un vacío en mi pamza y no es porque no tomé desayuno, va más allá. Me falta algo, extraño a muchas personas, personas que hacían de mis días mas felices, les ponen sol a días fríos con mucho sueño, amigos así se llaman, siento también que extraño a mi mano derecha, sí mi mano derecha se fue a otro continente está lejos de mí, con ella hacía cosas que no puedo con la mano izquierda ni con el pie, ni con la cabeza, se llama mejor amiga y está lejos.
Bueno que puedo decir de las noches, son siempre aquí sentada hablando con uno que otro amigo mediante el MSN o husmeando la vida de cualquier persona por el Facebook, pensando como sería si estuviera aquí mi mejor amiga. Creo estar tranquila por ahora o por momentos, ya nada me puede tumbar pero si debilitar, he cambiado mucho y las cosas han cambiado mucho tomé un camino creo que fue el correcto en ocasionas y en otras siento que no lo fue. Pero qué mas da, la gente vive la vida a su modo, yo la vivo así, aun con una mano en la cabeza y la otra en el corazón, es verdad mejoré un poco ya no pienso con las dos manos en el corazón, ahora me encargaré de subir la otra mano, aunque cueste trabajo hacerlo.