lunes, 24 de enero de 2011

El mejor amigo


A veces me pregunto, cómo serían las cosas si tú estuvieras aquí, me pregunto como sería mi vida y la de las personas que te rodeaban si estuvieran aun acompañada de la tuya..

No fue hace mucho cuando pasó, si ahora mismo mencionan tu nombre, recuerdo con tanta nitidez tu sonrisa burlona y tú tono de voz al pronunciar mi nombre. Te recuerdo en cada buen momento, esos que son vividos en la infancia y que sueles recordar durante toda tu vida, esos que están llenos de alegría e inocencia, pues ahí estás, otra vez con tu risa burlona, emitiendo algún chiste sin sentido que por alguna razón causaba risa a todos. Estas ahí, siempre feliz… a veces triste, pocas veces confundido y de vez en cuando, molesto. Recuerdo como fue, como pasó, como te fuiste.

Es uno de esos momentos de la vida que jamás olvidarás y sí, estuviste presente en aquellos que no serán olvidados, debido a tanta alegría pero también eres protagonista de uno de los momentos que jamás olvidaré, debido a tanta tristeza.

Y es que así fue, lleno de tristeza, de confusión, de impotencia, de cólera, sentir que ya no estabas aquí y que no ibas a volver, que nunca más te iba a volver a ver llorar, ni reír , nunca más iba a volver a darte algún consejo amoroso, esos de los cuales siempre solías pedirme, no iba a volver a escuchar esos aplausos entonando “sa sa salsa” , no iba a tener con quién mas cantar alguna salsa antigua, ni alentar al equipo de tus amores.

Un besito fue la señal, Gracias por despedirte de mí, por darme ese besito acompañado de un Te Adoro, tal vez un te adoro que jamás olvidaré, Gracias por regalarme aquella amistad que duro lo suficiente para no borrarte jamás de mi corazón y sentirme orgullosa que fui amiga de Juan Diego, de un guerrero… de una persona tan valiente y de tan buenos sentimientos. Fue la voluntad de Dios, te tocaba alegrar el cielo y pues sí, te llevaste tus sueños para allá y sé que lo estas logrando. Ídolo Juan Diego, eso es lo que eres un ídolo, gracias por haber sido parte de mi vida y enseñarnos qué es luchar por lo que queremos, ser valiente, qué es saber querer, qué es ser un amigo de verdad. Gracias por haberme escuchado tanto y enseñarme tantas cosas que solo tú pudiste enseñarme, gracias por haber alegrado cada día de mi vida hasta los últimos días de los tuyos.

Si hablo mas de ti , existe la posibilidad de derramar algunas lágrimas sobre mi redonda cara y no quiero, prefiero hablar de ti alegremente, aunque sea casi inevitable no sentirme algo nostálgica. A veces, deseo ser tan fuerte y valiente como tú y bueno sí, lo he intentado no siempre salgo victoriosa pero por algo se comienza.

Jamás en mi vida te olvidaré y hoy te recuerdo mas que otros días, sentí que debías tener un espacio aquí … en este sitio web que tal vez nadie lea y algún día deje de usarlo pero de mi corazón y memoria jamás te borrarás y serás siempre alguien que admiraré hasta los últimos días de mi vida, Te Quiero Juan Diego.

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